Patinando rodeado de arquitectura

Budapest - Pista de patinaje del Parque de la Ciudad (Városliget)
Aunque aún sin nieve, Budapest se encuentra lista para la llegada de las Navidades. Los edificios de la ciudad están maravillosamente adornados, ya aparecieron los mercadillos navideños, y la pista de hielo de Városliget (Parque de la Ciudad) ha abierto sus puertas. Entre las tradiciones festivas de Budapest, la del patinaje es la más antigua, por lo tanto la apertura de la pista es un esperado acontecimiento para muchos.
Con la llegada del frío, muchos optan por actividades más dinámicas para mantenerse en calor. Una de estas actividades es patinar sobre el bello lago de Városliget. En invierno el lago se convierte en una enorme pista de hielo, disfrutada por locales y turistas por igual. La pista de hielo de Városliget se inaguró en 1870, e inicialmente sólo funcionaba en una pequeña parte del lago Városliget. Hoy, ésta es la pista de hielo artificial más grande de Europa y también la más antigua aún en funcionamiento.
Városliget es conocido por su castillo de Vajdahunyad, un conjunto de réplicas de estilo renacentista, barroco y gótico. La pista está rodeada por este precioso conjunto de edificios y por el edificio principal de la pista misma. Éste último fue construído según los planos del famoso arquitecto húngaro Ödön Lechner, y es uno de los edificios más destacados de Városliget. Por lo tanto patinar en esta pista ofrece una experiencia única no sólo para los apasionados del deporte, sino para los amantes de la arquitectura también.
Para los que el ir a patinar es una idea espontánea, no se preocupen, pueden alquilar patines al llegar. Los que vienen preparados y traen patines propios, pueden afilarlos dentro del edificio principal equipado con calefacción. La pista de hielo de Városliget también ofrece clases de patinaje para personas de todas la edades. Imagínen poder decir que han aprendido a patinar en Budapest! Merece aprovechar esta oportunidad, en caso de que pasen más tiempo en la capital húngara. En el edificio principal también se encuentra un bufé, para recuperarse del frío y del cansancio, acompañados por una buena taza de té o un delicioso vaso de vino caliente.
Si tienen la suerte de poder viajar a Budapest este invierno, pasen por Városliget, y añadan una sesión de patinaje a su visita navideña por esta bella ciudad.
Fuente: TravelToHungary.com